¿Por qué es necesario entrenar tu cerebro?

¿Por qué es necesario entrenar tu cerebro?

Los gimnasios cerebrales ayudan a potenciar tus capacidades cognitivas y a prevenir el deterioro cognitivo de tu cerebro. Diversos factores contribuyen a que tu cerebro, poco a poco, vaya empeorando su funcionamiento. Hagamos un breve repaso de estos factores.

EL ENVEJECIMIENTO.

Del mismo modo tu cuerpo envejece también lo hace tu cerebro. El deterioro de las estructuras cerebrales, la pérdida neuronal, la disminución de neurotransmisores, la falta de uso de algunas funciones cognitivas…todas ellas son variables importantes que afectan al deterioro general de tu mente.

Debemos diferenciar entre envejecimiento óptimo, normal y patológico. El óptimo se caracteriza por una funcionalidad alta y un riesgo bajo de desarrollar patología. Sería el estado ideal y el que pretendemos alcanzar. El normal sería un envejecimiento en el que no se sufre patología, pero con riesgo a padecerlas. Y, por último, el patológico, acompañado de un deterioro cognitivo grave.

Existe un deterioro cognitivo “benigno” asociado al paso de los años que consiste en pérdidas de memoria leves y estables que no afectan al desempeño cotidiano del individuo. Y también podemos hablar de una pérdida de memoria asociada a la edad, que se da en personas mayores de 50 años que se quejan ocasionalmente de olvidos a corto plazo pero que en seguimiento clínico y test muestran normalidad sin que su estado empeore o interfiera en sus actividades diarias. ¿Dónde he dejado las llaves? ¿Cómo se llama el vecino? ¿Qué tenía que hacer ahora? Son olvidos típicos que suelen ir aumentando a medida que envejecemos.

En cualquier caso, ante los primeros síntomas de pérdida de memoria, los especialistas del sector, recomendamos la realización de ejercicios que trabajen la atención, la concentración y por descontado, la memoria.

EL ESTRÉS.

Pero no es sólo el envejecimiento lo que provoca la disminución de tus capacidades cognitivas. El estrés, por ejemplo, no sólo provoca sintomatología física, sino que también afecta de forma directa a tus emociones y a tu capacidad de razonar con claridad.

Ya comentamos con anterioridad que cierta cantidad de estrés es necesaria ya que supone una respuesta natural que te ayuda a adaptarte a los cambios y a afrontar los retos de tu vida diaria. El problema viene cuando esa respuesta se prolonga en el tiempo. Estar continuamente estresados es lo que provoca consecuencias físicas y psicológicas. Entre los síntomas psicológicos destacaré depresión o ansiedad, cambios bruscos de humor, irritabilidad, nerviosismo, miedo a la hora de tomar decisiones, miedo al fracaso, dificultades de atención y concentración…

En los gimnasios cerebrales aprendes técnicas para reducir el estrés, gestionar mejor tu tiempo y ejercicios de relajación y meditación que te ayudan a lidiar con el estrés diario.

LA RUTINA.

El ser humano tiene tendencia a establecer actividades diarias rutinarias. Me he encontrado con muchas personas que me dicen: “¡Nooo! Mi vida no es nada rutinaria. Si yo siempre estoy haciendo cosas distintas, mi vida es como una montaña rusa”. Pues bien, en el momento de la verdad, cuando empezamos a anotar lo que esa persona hace diariamente, siempre encontramos pautas de repetición. Y no me malinterpretes, la rutina es necesaria. Disminuye tu nivel de estrés al no tener que estar constantemente enfrentándote a tomas de decisiones y te ayuda a gestionar mejor tus tiempos. Pero también fomenta un gran vicio de tu cerebro, que es la holgazanería. Y es que tu cerebro es vago de por sí y ante la falta de estimulación se acostumbra y trabaja menos.

Te sientas en la misma silla para comer, haces el mismo recorrido para ir al trabajo, compras en las mismas tiendas…Aún en el caso de personas que estudian o desempeñan trabajos que necesiten de un esfuerzo cognitivo importante, se acaban trabajando mucho algunas capacidades y descuidando otras. Ejercicios de lógica, rapidez mental, cálculo, cualquier situación que suponga un reto o novedad y pequeños cambios en tus rutinas son aspectos que se trabajan en el gimnasio cerebral y te ayudarán a mantener sano tu cerebro y al máximo rendimiento.

VIDA SEDENTARIA

El estilo de vida actual conlleva un elevado riesgo de vida sedentaria. Según un estudio, un mayor consumo de televisión se asocia con síntomas de depresión y un rendimiento cognitivo más pobre.

Por otra parte, la práctica regular de ejercicio, sobretodo aeróbico, correlaciona con un mejor rendimiento cerebral y la mejora de la memoria. Una posible explicación es el aumento de riego sanguíneo en determinadas zonas cerebrales que además disminuyen el riesgo de padecer un accidente vascular. También, la práctica regular de ejercicio, previene la inflamación de tejidos, entre ellos el cerebro, síntoma relacionado con ciertas demencias y depresión.

ALIMENTACIÓN.

Diversos estudios relacionan ciertas deficiencias alimentarias con el deterioro cognitivo.

Diferentes investigaciones han determinado que el consumo de pescado y frutos de mar, un mínimo de una vez por semana, disminuye entre un 10%-13% el riesgo de padecer determinadas demencias. Lo mismo que un consumo moderado de vino, que en este caso disminuía el riesgo de padecer cualquier tipo de demencia y especialmente las demencias vasculares. Monique Breteler, coordinadora de un estudio llevado a cabo por la Erasmus University de Rotterdam, llego a la conclusión de que si el consumo de pescado y vino protegen de la demencia, se refuerza la hipótesis del origen vascular de las mismas

Niveles bajos de ácido fólico y vitamina B12 aumentan la probabilidad de padecer demencias.

Según el investigador David García Díaz, de la facultad de medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Méjico, la obesidad afecta a tu cerebro debido a la inflamación del tejido cerebral, en concreto la zona del hipocampo, relacionado con la memoria declarativa y al hipotálamo que enlazaría inflamación, deterioro cognitivo y desequilibrio energético.

Una dieta hipocalórica, según un trabajo sobre la enfermedad de Alzheimer realizado por Richard Weindruch y Tomas Prolla de la Universidad de Wisconsin, Madison (EEUU), protege la salud de tu cerebro manteniéndolo más joven. Ello es debido a que con este tipo de dieta se provocan menos respuestas de estrés y se disminuye la producción de radicales libres, relacionados con el envejecimiento y las lesiones a nivel celular.

Podríamos seguir con numerosos estudios, pero creo que estos son suficientes para hacernos una idea.

PUES ENTONCES A ENTRENAR…

En los gimnasios cerebrales se van a trabajar todos los aspectos relacionados con la salud de tu cerebro, incluyendo la actividad física y la alimentación.

Sin embargo, después de hablar de los factores que intervienen en el deterioro de nuestro cerebro, también te tengo que decir que no todo está perdido y que puedes trabajar para potenciar tus capacidades cognitivas. La semana que viene hablaremos de los procesos en los que se basan los gimnasios cerebrales.

EL EJERCICIO DE LA SEMANA.

Esta semana vamos a trabajar la memoria inmediata y la capacidad de retención de nueva información. Para ello te voy a leer un breve texto y después deberás responder a unas sencillas preguntas. Eso sí, está muy atento.

“Sofía y Claudia son dos hermanas mellizas de 6 años de edad que viven en Madrid con sus padres. Las hermanas son muy diferentes; mientras Sofía es rubia y muy tímida, Claudia es morena y muy extrovertida. Sofía nació con una mancha en la mejilla izquierda. A Sofía le gusta mucho jugar con sus muñecas. Sin embargo, Claudia prefiere jugas a futbol. Claudia siempre quiere llevar el pelo recogido para que no le moleste mientras juega, mientras que Sofía prefiere llevar el pelo suelto. Sólo se ponen de acuerdo en una cosa:¡a las dos les encanta el chocolate!”

  • ¿Cómo se llaman las niñas?
  • ¿Cuántos años tienen?
  • ¿Dónde viven?
  • ¿Con quién viven?
  • ¿Cómo es Sofía?
  • ¿Cuál es el juego favorito de Sofía?
  • ¿Cómo es Claudia?
  • ¿Cuál es el juego favorito de Claudia?
  • ¿Qué les gusta mucho a las dos hermanas?

Y hasta aquí por hoy. Si quieres más información o tienes alguna pregunta no dudes en contactar conmigo a través del mail Gisela@socialneuroselling.com o de la página web www.juanantonionarvaez.com y estaré encantada de ayudarte.

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Las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas son actividades mentales complejas que nos permiten convertir el pensamiento en acciones, planes y decisiones, y así, poder responder de una manera flexible, eficiente, organizada y eficaz a las demandas del entorno. Podríamos decir que son las funciones que nos ayudan a actuar de una manera eficaz, creativa y socialmente aceptable.

Son de gran importancia en nuestro desempeño cotidiano porque están implicadas en el aprendizaje, la programación, la planificación y la toma de decisiones.

Algunas investigaciones consideran que dichas funciones son las más sensibles al envejecimiento. Dependen del lóbulo frontal que es el que más se deteriora con el paso de los años. El lóbulo frontal tiene funciones ejecutivas, sociales, emocionales, motoras y lingüísticas.

Las funciones ejecutivas se caracterizan por tener cuatro componentes:

  • Formulación de metas.
  • Planificación.
  • Implementación de planes.
  • Ejecución efectiva.

En cuanto a las funciones emocionales, el lóbulo frontal es el encargado de regular nuestra conducta y reprimir los impulsos. También nos ayuda a entender los estados emocionales y mentales de los demás.

Un caso que supone un pilar fundamental en la definición del concepto de las funciones ejecutivas es el de Phineas Gage. Gage era un barrenero que trabaja en la construcción de una línea ferroviaria. En el año 1848, a la edad de 25 años, una carga de explosivo que había colocado exploto antes de tiempo cuando la estaba cubriendo y compactando con ayuda de una barra de hierro. El resultado fue que la barra salió disparada atravesando el cerebro de Gage, entrando por el pómulo izquierdo, por debajo del ojo, y saliendo por el centro de la cabeza, por detrás de la frente. Era una barra de hierro de 1,10 m de longitud y 3,2 cm de grosor. Gage no murió, de hecho se levanto a los pocos minutos de extraerle la barra, habló y subió por su propio pie al carro que le transportó hasta el consultorio médico. El doctor Jhon Martyn Harlow le curó la herida y cuando estuvo mejor pudó volver a su casa.

Gage estaba bien físicamente, a excepción de la pérdida de visión del ojo izquierdo, pero psicológicamente algo había cambiado. Tanto su familia como sus compañeros de trabajo aseguraron que nunca volvió a ser el mismo. Anteriormente al accidente era un hombre responsable, después hacía constantes planes de futuro que era incapaz de llevar a cabo. Tras varias peleas perdió su empleo en el ferrocarril y a partir de entonces cambió frecuentemente de trabajo. Sus conocidos decían que se volvió inestable, grosero, ofendía a los demás y era de poco fiar. Murió doce años después tras una serie de crisis epilépticas.

Podríamos decir que se volvió deshinibido tanto emocional como socialmente. La lesión en el lóbulo frontal altero el desempeño de sus funciones dificultando la capacidad de planificar, llevar a cabo y corregir la conducta. Fue el primer caso en el que se comprobó que cambios materiales en el cerebro producían, no sólo alteraciones en las capacidades cognitivas sino también en el comportamiento.

Si me permitís la referencia cinéfila en la película de “El Exorcista” los doctores atribuyen el cambio del comportamiento de la niña a una lesión en el lóbulo frontal.

Centrándonos de nuevo en el lóbulo frontal, cuando realizamos actividades rutinarias, el lóbulo frontal prácticamente no trabaj porque las realizamos de manera automática. Es en las novedades y las situaciones imprevistas cuando activamos esta zona de nuestro cerebro creando nuevas conexiones y manteniéndolo en forma.

¿Por qué es importante entrenar nuestras funciones ejecutivas?

Pero entonces, ¿qué problemas pueden surgir ante el deterioro de nuestras funciones ejecutivas?

  • Dificultades para focalizar la atención y para iniciar/finalizar una tarea.
  • Problemas de planificación, ejecución y definición de objetivos.
  • Fallos en la toma de decisiones debidos a la impulsividad.
  • Fallos de memoria.
  • Reducción de la fluidez verbal.
  • Dificultades para establecer el orden y la organización temporal.

Y estos serían solamente los que influirían más directamente en el desarrollo de nuestra actividad laboral. Podríamos incluir también:

  • Carencias en el establecimiento de relaciones afectivas.
  • Falta de control de impulsos.
  • Pérdida de autonomía.

Quizás la pregunta a plantearnos entoces sería, ¿qué tenemos que hacer para mantener sanas nuestras funciones ejecutivas?. Lo que más me gusta recomendar, romper rutinas. La rutina no es necesariamente “mala” aunque sus connotaciones suelen asociarse a significados negativos. De una relación tediosa suele decirse que ha caído en la rutina, al final de las vacaciones volvemos a la rutina de siempre…El ser humano tiende a crear rutinas en su vida y ello conlleva seguridad, hábitos saludables (como comer siempre a las mismas horas o respetar las horas de sueño), disminuye la necesidad constante de estar tomando decisiones reduciendo el estrés y nos ayuda a organizar mejor el tiempo. Pero a la vez, estas rutinas, hacen que nuestro cerebro se acomode, trabaje menos y pierda capacidades. Las rutinas disminuyen la atención, la concentrción, la motivación y la creatividad, capacidades que influyen directamente en el proceso de toma de decisiones.

Y ya que está ahí, ¿por qué no nos las saltamos de vez en cuendo? Pequeños cambios en nuestras rutinas diarias harán que nuevos estímulos lleguen a nuestro cerebro y este se ponga en marcha. Pequeños cambios como probar comidas nuevas, leer libros de un género que no sea el que habitualmente leemos, cambiar el recorrido para ir al trabajo, escuchar nuevos grupos de música, practicar un deporte nuevo…

Pero no es suficiente. Aún en el caso de personas que tengan un trabajo que les exija una gran actividad cerebral, estudien o hagan mucho sudokus (como me dicen muchas veces), es muy probable que se estén trabajando mucho algunas funciones y descuidando otras. Es por ello que a través de la gimnasia cerebral se pretende asegurar un trabajo íntegro de todas nuestras funciones y potenciar aquellas más necesarias para nuestra vida diaria.

Ya para acabar, mi recomendación para esta semana es que salgas a cenar. Atrévete a probar un tipo de cocina nuevo, que nunca hayas probado, y vívelo como una experiencia sensorial. Concéntrate en los olores, los colores, los sabores, juega a intentar averiguar los ingredientes de los platos. Y si se te da bien la cocina, ¿por qué no probar una receta de otro país? Busca una con ingredientes que no conozcas o prueba combinaciones nuevas. Te dejo el enlace de la receta de un postre hindú por si te apetece probarlo.

Rompe rutinas y pon a trabajar tu cerebro.

 

 

 

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